lunes, marzo 3

Ana Unplugged


Este fin de semana no pintaba bien. Ya iba de salida el viernes y luego no pude irme temprano. Tenía trabajo para hacer el sábado o domingo q mi desconcentración y las últimas desveladas me habían impedido terminar. Cuando salí tenía la mente bastante dispersa.

Me puso de buenas recordar las pelis q pasarían en el FICCO los días siguientes, pero también me sentía bastante cansada y es q hacía un par de semanas q no la estaba pasando bien. Ya sé q esas rachas son temporales, pero miren q para no llegar a ver My blueberry nights significa q de verdad andaba arrastrando el ánimo.

Fue precisamente por esa distracción q olvidé dónde había dejado el cargador de mi celular... y ya tenía batería baja. Cuando me di cuenta de eso, me enojé pq tenía varias cosas q hacer el fin. Después me venció el sueño.

No tengo teléfono fijo en mi casa, por lo cual sin cel estoy medio desconectada, así q pensé en comprar un cargador. Luego me dio hueva y lo dejé por la paz. Las explicaciones para quienes no pudiera ver vendrían después. Recordé q hacía un buen rato q no pasaba un fin de semana a solas conmigo y lo buenos q eran esos días tan introspectivos.

Salvo 4 horas del sábado q estuve con mi hermana (sólo ella me cae sin previo aviso) bebiendo unas ricas chelas, el resto del tiempo anduve vagabundeando, cafeteando, divagando... feliz.

Me propuse levantarme tarde y por fin descansé durante el sueño. Necesitaba escaparme del ruido, de las llamadas... algo así como resetearme. Dirán ustedes q si eso quería, hubiera sido más fácil apagar el aparatejo ese, pero de verdad q fue una afortunada causalidad q ni siquiera pudiera prenderlo.

A diferencia de muchos otros domingos, ayer fue un día de una lentitud disfrutable, sentí como si no me hubiera dado cuerda y me acordé del libro Tokio blues, donde el personaje principal hace un alto los domingos; plancha sus camisas y piensa. No me gustar planchar, así q me dediqué a caminar y pensar. Casi no escuché música, pero me la pasé escuchándome.

Luego fui de nuevo al cine. Mientras esperaba la función, leí un artículo de Elvis (la de shubidubi.net) en la 24xsegundo, en el q curiosamente habla de algo así al referirse a la peli La última vida en el universo (Thailandia-Japón 2003): 'Muchos libros dicen q la muerte relaja, ¿Lo sabían? No hay pq seguir las últimas tendencias. No hay pq seguirle el ritmo al mundo. No más mails. No más teléfono. Será como si tomara una siesta'... y no pq haya pretendido morir ni nada por el estilo, sino pq esos días fueron, justamente, como tomar una deliciosa siesta, fuera de las aceleraciones a las q estoy habituada. Mmm... debería hacerlo más seguido.

4 comentarios:

Defeña salerosa dijo...

Ni hablar mujer...
Tenía tantas ganas de viéramos la peli de Boe...
Una cosa por otra.

Ricardo Arce dijo...

Y estos días son para mi como despertar de un hermoso sueño que ya no puedo recuperar.

Irving Calderón dijo...

chale ya hasta parece quen nadamas ando buscando el pretexto para dejarte comments, pero ayer lei tu post, un rato despues recibo un mail de mi ex diciendome que por x situacion se dio cuaenta que hace mucho que no se toma tiempo para ella misma, pero hablaba precisamente de ese tiempo para estar con uno y ya, osease no hacer nada, o solo las cosas que uno apetece y no "necesita", asi que se me hizo buena idea pasarle el link de tu post para que viera que no era la unica jejeje

SALUDOS
espero nos sigamos leyendo jejeje
todo un placer....

Ana Paula dijo...

jajaja, ah q irving... pues es bueno el tiempo q puedes pasar a solas, así tienes chance de divagar sobre muchas cosas no se te acumula tanta pelusa en la cabeza, al menos me funciona.

Nos seguimos leyendo, saludos ;-)