martes, agosto 18

Fábulas pánicas

Durante la universidad comenzó mi fascinación por Alejandro Jodorowsky, ¡Que tipo, cuánta irreverencia!

Lo leía celosamente mientras según yo, aprendía sus netas. Que si la vida, que si la muerte, que si el zen, que si el buda, que si el diablo, que si el poder, que si el circo...

Lo había visto un par de veces muy de lejecitos en eventos que estaban hasta la madre de fans. Era algo hipnótico ver esa cabecita relucientemente blanca. Lo tuve más de cerca durante la firma de autógrafos que dio el día del estreno de su obra de teatro 'El sueño sin fin', presentada en marzo de 2008 durante el Festival de México en el Centro Histórico. No podía creer lo guapo que aún parecía el (no tan simpático) viejecillo. El caso es que me llevé autografiado 'El maestro y las magas' y fui muy feliz.

Poco después compré Las Fábulas Pánicas, libro con el cual traía un estira y afloja ya que antes, por una cosa u otra no lo había podido comprar y cuando ya no hubo obstáculo entre esa compra y yo, me di cuenta que me gustaba más la idea de desearlo que de tenerlo entre mis manos. En fin, una vez comprado se encuentra entre mis preciados tesoros.

Por lo pronto, les comparto un par de mis favoritas:



5 comentarios:

Invierno Funk dijo...

woooow que gusto encontrar más gente que goza de Jodorowsky... a mi me alucina... siempre he querido ver las fabulas pánicas, un día que las visite tendrán que prestarmelo unos minutos!! :D

me da gusto encontrar posts asi...

=)

como en el caralibro! Me gusta!

Miguel Lupián dijo...

Por alguna u otra razón no he podido ver sus películas y mira que les traigo muchas ganas, sobre todo a Santa sangre y La montaña sagrada.
Mientras seguiré escuchando a su hijo Adán.

Miguel Lupián dijo...

¡Ahh! Por cierto, chida tu nueva imágen

The fool dijo...

Clarines invierno, ahí están prestar para esparcir la palabra, jeje.

Y con eso de que te duermes en todas las películas...

Juanito Escarcha dijo...

Necesito ese libro,sólo he visto un par de veces sus imágenes pero siento que lo escribieron para que yo lo leyera. Películas de ese señor sólo he visto Fando y Liz (o Lis) y la mera mera verdad me tuvo muy atento al principio y yo todo impresionado con las metáforas y lo surreal pero después de un rato me dio mucho sueño. Aclaro que fue en la madrugada y ya andaba "padeciendo de mis facultades mentales".