lunes, mayo 5

Nosotros



El sol dejó de brillar para sí mismo.

Después de todo, la orilla solitaria se preguntó ¿Q sentido tiene esta inhóspita exhuberancia?

Y los ojos se cansaron de no querer rendirse más q a su propia mirada.

Nos encontramos, sorpresiva y raramente. NOS. Nosotros.

¿Q hacemos, a dónde vamos? Preguntas triviales y cotidianas q igual podía hacer antes en la singularidad del plural y q ahora tienen otra voz. Plural son dos, somos nosotros... por más q tiemble ante las espinotas de la primera persona de ese plural.

Nos hacemos el amor en una sintonía q parece bien conocida por ambos, me dejas acabarte, me acabas... viene la muerte chiquita, nos dejamos caer.

Hay varios cuentos de Borges q me encantan, uno de ellos es El Aleph. Dice q todos los hechos q pueden ocurrirle a un hombre han sido prefijados por él. Así, toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, toda humillación una penitencia, todo fracaso una misteriosa victoria, toda muerte un suicidio. No hay consuelo más hábil q el pensamiento de q hemos elegido nuestras desdichas; nos confunde con la divinidad...

Entonces ese casual encuentro fue prefijado por ambos en la fecha necesaria. Me gusta pensar q lo elegimos deliberadamente de esa manera, pq un tiempo antes no estábamos parados en el punto q nos unió y si es cierto q el tiempo se bifurca innumerablemente en varios futuros, ¿Q oculto propósito nos llevó a escoger aquel día?... Aún no lo sé, pero el tiempo, implacable maestro q tiene la costumbre de matar a sus alumnos, me lo dirá.

4 comentarios:

Defeña salerosa dijo...

Trrrrrrrrrrrrr

A mí no me gusta el "nosotros" me da miedo, mucho.

En fin, tú sabes de eso.

Pero para tí, en este momento (cual cita del destino prefabricada por "ustedes") es el momento.

Ana Paula dijo...

Da miedo, mucho miedo dejar de ser tú único centro.

ESPERO, q sea el momento...

Leliel dijo...

Es preferible sentir la capacidad de tomar nuestras desiciones. Eso nos brinda un falso sentido de control en esta vida que no es del todo nuestra y si parte de las circunstancias de la misma. Algunas le llaman destino. Yo le prefiero coincidencias aprovechadas.

Por otro lado al amar y estar en pareja es como una ciudad sitiada en plena guerra (creo que ya lo habia escrito, tengo memoria de sarten) los que estan afuera quieren entrar y los que estan adentro quieren salir.

Ana Paula dijo...

Leliel: Lo q tú llamas coincidencias aprovechadas yo le llamo causalidades... no sentirse parte de un determinismo es reconfortante, para mí pensar q me construyo día a día es un lujo... creo q me clavé demasiado con ese cuento de Borges ;-)