martes, noviembre 4

Oxidación


La encontré! La cura para el atarantamiento, cortesía del Museo de Medicina Maya, fue una de las cosas que me dejó el viaje que hice a Chiapas para festejar mi año nuevo número 26. Creo que debí traer un costal lleno de tal planta para repartir por acá...

Al respecto, una amiga que también cumple años por estas fechas me decía que ya nos estábamos oxidando, con eso de la entrada a la joven adultez.

Le dije que me gusta comenzar a oxidarme. Como bien dice Jodorowsky, "Un cuchillo oxidado tiene fuerza al doble, porque al mismo tiempo que corta, envenena."

5 comentarios:

Leliel dijo...

El problema del cuchillo oxidado por mas peligroso que pueda lucir es si no ha perdido filo y se mella o vuelve torpe. Para lo cual iniciamos el tratamiento, al no comer alimentos fríos y menos con los fríos que estamos padeciendo... yo por eso, con mis recién 28 me encierro en casa con cobertores y me tapo con calcetines tal cual viejito del INSEN por que por mas cuchillo que pueda ser ya no estoy para estos trotes :P

JOJOJO

P.D.
Yo conozco un par, a los que le urge ese tratamiento :P

César Tzu dijo...

La ventaja de perder filo es que usaremos mas brutalidad al usarlo y no se si sea tan efectivo como envenenar pero seguro es lastimara más.

Felicidades :)

¿A los 30 ya estoy oxidado?

Neto Citadino dijo...

Felicidades,

Cuidado con los cuchillos oxidados jajaja

saludos

Fulgencio Robledero dijo...

Bueno, prefiero un cuchillo oxidado marcado por el paso del tiempo, por el sol, la lluvia y el aire que una brillante navaja limpia y virgen de vida.

Salud

Aire dijo...

Leliel: No serán cortes de sable, pero será una pequeña y envenenada herida...

Tzu: Brutal, muy cierto.
No estamos oxidados, nos estamos afilando, jaja.

Neto: Gracias y feliz regreso ;-)

Fulgencio: Claro, esos cuchillos tienen historia desde el mero aroma. Saludos.