viernes, diciembre 3

Guillermo del Toro en la FIL 2010


O cómo aprendí a dejar de preocuparme por el entumecimiento de mis piernas mientras esperaba su autógrafo y me enamoré de los famosos ojos tapatíos.

Salimos el sábado por la tarde con rumbo a Guadalajara. Por la hora, nos esperaba un tránsito de mierda en las casetas. La espera se hizo menos larga gracias al juego que inventó Carlos:

Alguien comienza diciendo el nombre de un actor o una película y el siguiente utiliza alguna de las palabras de esa oración en otro actor o película.

Ejemplo:

Francis Ford Coppola - Sofia Coppola - La decisión de Sofía - La decisión más difícil - A hard day's night

Pero no todo es tan plano. Puede pasar esto:

- John Cassavetes - John Houston - París, Texas (Houston, Texas - París, Texas)
- Tres colores: Rojo - Moulin rouge - Mulan - Mulan 2

En fin. Después del largo recorrido llegamos a Hostal Tequila Backpackers, donde nos recibió un tipo amabilísimo (y apenadísimo porque después de haber dado un par de vueltas no encontramos ni una triste taquería abierta).

Al otro día nos levantamos RE temprano para recorrer la FIL y luego formarnos para la presentación de Oscura.

En mis andanzas encontré el Meleficus malleficarum y el Evangelio de Judas de Alberto Vázquez, publicado por la editorial Astiberri, un cómic que narra la historia de Judas, la ardilla católica, quien entre sus cuitas pasa por los lances de un cachondo mensajero de Jesús Cristo.

Emocionados (bueno, yo emocionada, mis amigos neuróticos y ansiosos), ocupamos nuestros asientos. Faltaban 5 minutos para que empezara la presentación y comencé a sentir ese cosito que da cuando conoces a tus admirados. Sabía, por entrevistas y comentarios, que el tipo era buena onda pero, ¿y si ese día iba de malas?, ¿si se le antojaba ponerse divo? Demonios, sería tan triste como el día que conocí a Jodorowsky en la presentación de su obra El sueño sin fin, donde hizo gala de una mamonería absoluta durante la firma de autógrafos. Después de ese día preferí a Joderowsky.

Pasaron los 5 minutos y Memo salió a la vista del público, que aplaudía y chiflaba con verdadera enjundia.

Es sabido que Del Toro es vampirófilo de corazón y que ese ha sido un tema recurrente en sus obras, por lo que durante la entrevista no podía faltar la pregunta relativa a los vampiros de Crepúsculo y similares. Para mi sorpresa, a diferencia de otros seguidores del tema, no recitó todos los adjetivos usuales para el tema: porquería-asquerosa-chingadera sobrevalorada; en cambio, ofreció su perspectiva:

El vampiro es un tema muy elástico que puede utilizarse desde la promoción de cereales hasta para creer en el celibato y fabular un amor romántico, aunque yo prefiero los vampiros pansexuales. Yo desayuno cereal todos los días y tengo un cuerpazo. 

PARÉNTESIS DIZQUE CULTUROSO 

Eso me recordó un fragmento de El lobo estepario en el que Armanda (palabras más, palabras menos) le dice al Lobo que es un niño porque no acepta que otros puedan interpretar a su amado Van Gogh de una forma diferente.

La cosa aquí no es una defensa a los puñeteros vampiros que brillan con la luz del sol, sino que le aplaudo a Del Toro su postura Armandezca: Te puede gustar algo. Eso no significa que a todo el mundo le guste de la misma forma. Es más, eso que te gusta puede tener reglas y no todos van a seguirlas.

En fin, yo prefiero los vampiros que, como viles insectos, no tienen otra meta que la voracidad y también los que, despojados de glamour, nos regala John Ajvide Lindqvist. 

Hablando de Lindqvist, escena en la que Eli lame sangre del suelo en Déjame entrar, ¿no les recordó aquella en la que Federico Luppi lame sangre del piso de un baño? 

Ahhh, maestros!

FIN DEL PARÉNTESIS DIZQUE CULTUROSO

Luego, entre otras cosas, contó que no obtuvo apoyos para terminar Cronos, así que dijo chinguen a su madre y pidió un préstamo bien grande. Una vez endeudado cabronamente, vendió su camioneta. Ya no le quedaba nada, pero Cronos estaba terminada. Luego ganó un premio con el que pagó la deuda. Si creen en sus proyectos y manden a chingar a su madre a los demás, dijo. Cronos, esa película que alguien una vez ninguneó hoy es parte de la Criterion Collection (y ya está a la venta en Amazon).  Eso es a lo que llamo tener buena leche y muchos huevos. 

Ese párrafo que acaban de leer fue una respuesta muy bonita para una pregunta más bien pendeja y común: ¿cuál es tu mayor éxito y tu mayor fracaso?

Por cierto, cómo abunda la gente que hace preguntas digna de un madrazo. No sé ustedes pero esas de ¿cuál es el secreto de tu éxito?, yo quiero ser tan exitoso/a como tú, ¿qué me recomiendas?, hacerse autopromoción (tengo un cine club en x lugar, acabo de escribir x cosa que te gustaría), entre otras abominaciones, ya me tienen hasta la madre. 

Una vez terminada la presentación, corrimos desefrenadamente para hacer fila en la firma de autógrafos. Esperamos pacientemente durante 2 largas horas en las que no faltó el tarado que se querían infiltar. Antes de que empezara a repartir firmas, su gente nos dijo que nada más firmaría Noctura u Oscura. Un libro por persona. Lo bueno es que a Memo, mon amour, le valió madre y firmó absolutamente todo, se tomó fotos, estrechó manos. Ahora tengo el guión de Cronos firmado y desde hace una semana no me he lavado la mejilla ni la palma derechas... 

Qué buena onda es Memo: uno de mis amigos casi llora al verlo. Él su letanía completa y le firmó todo. Hasta se acordó de su nombre (porque lo stalkea).

Una vez cumplida nuestra meta, regresamos al D.F., felices. Esa felicidad terminó en la fila de la primera caseta. 

Misión cumplida. 


2 comentarios:

Miguel Lupián dijo...

¡Pues yo sigo feliz! :)
Muy divertido el jueguito (como 4 horas), hicimos buenas compras (el de Judas la ardillita no tiene precio) e increíble la experiencia con Memo.

Leliel dijo...

Los envidio terriblemente a los dos ='(

...pero que padre que la pasaron bien =D