martes, febrero 24

Slumdog Millionaire


Si un montón de respetables profesionistas (que a huevo tuvieron que pasar por la universidad) no habían logrado contestar correctamente todas las preguntas planteadas por el atractivísimo anfitrión (cuya foto no puede resistir poner de ilustración) del show '¿Quién quiere ser millonaro?', un pobre perro de barrio que se dedicaba a servir el té, tenía menos probabilidades para ello. Contrariamente a lo esperado ese slumdog acierta en todas. Presa del sospechosismo el anfitrión intuye un fraude que a punto de tehuacanazos seguramente sería confesado.


Alrededor de la justificación que da Jamal a los H.H. oficiales, para saber las respuestas, se desarrolla la historia de Slumdog Millionaire.


Conforme responde cada pregunta, se nos va relatando la infancia de Jamal, sus pérdidas, el lazo que lo une con su hermano, el primer (y al parecer único) amor, la juventud y el esperado retorno.


Pero ojo, la peli no se trata de un chamaco flaco que quiere tener capital suficiente para invertir en el New York Times, sino de un tipo que, con tal que lo vea de nuevo la dueña de sus sueños y pesadillas, aparece en cadena nacional.


Qué romántico.


Me pareció una historia redonda, muy bien hecha y que vale la pena ver, porque logra atrapar al espectador. Lo confieso, una vez fuera de la sala estaba en las redes de la impresión melosa y bonita que me dejó la película. Claro, iba de muy buen humor.


Fuera de la impresión post-cine, me quedo con la idea de que a pesar de algunas secuencias crudas, se enfatiza la búsqueda infatigable del amor como fin predestinado, sin importar el maquiavélico camino que precisó ser atravesado para la heróica llegada.


Ya lo dijeron los Beatles: all you need is love, Sí, para aguantar una madriza, una traición bíblica, el hambre, el frío y demás desventuras, porque todo eso es soportable con el ser amado… ahhh… qué tal una segunda parte de la peli, estilo Woody Allen, que empiece justo en la secuencia en que Latika le pregunta a Jamal:

- ¿De qué vamos a vivir? – y él responde: - De amor – 

Declaración que arrancó grandes risas del respetable.


Fuera de esa visión a futuro, la peli resulta muy recomendable.


Tal vez hasta se acuerden un pelín de Ciudad de dios


2 comentarios:

el_vigia dijo...

Indudablemente, de todas las que estaban nominadas, esta era la que merecía el Oscar..

El Amo dijo...

Pues nunca he considerado que el Oscar sea muy buena guía, pero Slum dog me pareció excelente película, con una paleta de color impresionante y donde un cuento de hadas (moderno) se inserta en un realidad cruda y triste. Sobre todo da gusto ver una nueva película de Dannie Boyle, que propone algo nuevo y crítico.