martes, mayo 5

Los infiltrados


Estos días de reclusión, he podido ver hartas pelis de más de 2 horas sin prisa alguna, así que me eché nuevamente Los infiltrados, de Martin Scorsese. Es tan buena como la recordaba, exacta, redonda, crudita.

La idea se desarrolla en Boston, pero bien pudo haber sucedido en cualquier otro lugar, en el que la mafia haya rebasado al orden que impone el supuesto poder público.

De este modo, la mafia y el orden tienen a sus infiltrados que les permiten ir un paso adelante, nomás que si los dos dan ese paso, sucede que van parejos, y no hay avance ni retroceso, sólo ilusión de los mismos.

Colin (Matt Damon haciendo gala de su sonrisa perfecta), es el infiltrado en la policía. Debe y puede hacer méritos, parecer respetable y probo y cargar con todo el show de la ropa seria e inmaculada, la relación seria con una novia bonita, la disciplina laboral y la vida hecha o en camino a hacerse, en pocas palabras, debe llevar una doble vida.

Billy Costigan (Leonardo DiCaprio, en el papel que lo he vistomás parecido a mi anterior gato) actúa como agente encubierto. Él no puede vivir por partida doble y debe dejar una de sus vidas en stand by, esperando recuperarla cuando todo eso termine. Mientras tanto, la consigna es deshacerse de los buenos modos; para ser hay que parecer, dicen por ahí.

¿Por qué Costigan y no otro? Porque no tiene familia, porque el día que se de cuenta que no tiene nada que perder, podrá ser insolente a madres y confundirse con ellos. Eso lo sabían Queenan (un muy convincente Martin Sheen) y Dignam (Mark Wahlberg, fabuloso! ogt hasta las pestañas!) al momento de reclutarlo.

Del otro lado está Frank Costello, líder de esa mafia. Al tener el poder, todos suponen que sólo puede jugar de un lado. Cosa curiosa, ignoran que hasta arriba hay que saludar de mano a todos.

Una charla entre Colin y Ellerby (Alec Baldwin) revela un rasgo más de la respetabilidad con que ellos deben contar: matrimonio. La razón era más o menos así, Casarte te hace confiable, de menos la gente dirá, alguien soporta a este hijo de puta.
Impresión general, contraria a la desconfianza que generan los solteros que dizque no saben comprometerse y a quienes nadie soporta... convenciones al fin.

Acercándose al final, la peli nos comienza a dejar el tufillo de lo jodido que está el Orden. Nos dice también que vale la pena, sólo por las historias que respira.


9 comentarios:

CocodriloRojo dijo...

A mi también me gusto esa pelicula.

"Casarte te hace confiable, de menos la gente dirá, alguien soporta a este hijo de puta"; eso es exactamente lo que me dice mi abuela, así de crudita y eso que yo sí estoy joven, en pleno goce de dias ebrio, sexo desenfrenado y el no bañarse una semana.

Saludos.

Hola

CocodriloRojo dijo...

A mi también me gusto esa pelicula.

"Casarte te hace confiable, de menos la gente dirá, alguien soporta a este hijo de puta"; eso es exactamente lo que me dice mi abuela, así de crudita y eso que yo sí estoy joven, en pleno goce de dias ebrio, sexo desenfrenado y el no bañarse una semana.

Saludos.

Hola

Invierno Funk dijo...

la voy a ver, aqui la tengo y no la he visto.

oye me debes mi post de fideo del oeste o de tarantino...

portate mal
saludos

Rackve dijo...

Los infiltrados es muy buena pero la versión original es mejor se llama Infernal Affairs es mejor, se puede encontrar en renta se llama héroes infernales

el_vigia dijo...

Es una película que me gusta mucho. Scorsese es de mis directores favoritos.. peeeroo.. no le perdono que siempre sale con el clásico cliché del malvado con aires de intelectual que se avienta diálogos nietzscheanos.

Y sí, los solteros empedernidos no sabemos comprometernos o de plano le damos la vuelta. ¿Pa' qué negarlo?

fonema dijo...

Y además el matrimonio tiene esa onda de rito iniciático, que te hace uno de los "integrados": en la sala pones la foto para que todos vean que te pusiste el vestidazo, que te amarraron como puerco, que le aventaste las flores a tus invitadas, que tu marido te quitó una prenda que podría considerarse íntima delante de todos nomás para que la gente sepa que esta res ya tiene dueño.
En fin, todo más primitivo que los mismísimos búfalos mojados. Como si el matrimonio tuviera que ver realmente con el compromiso. En fin.
Gran película, por cierto. Creo que el género gangsteril ha tenido una reinterpretación interesante. Aunque para muchos se trate simplemente de "películas de acción", a mí me encanta la exploración de la identidad de los outcast / outsiders. Los gángster son una propuesta moral completa: tienen su propio orden y sus reglas. Como Sade. Bueno, como casi todo lo que vale la pena ver / leer.

Triquis dijo...

Una excelente película. La mancuerna Scorsese-Dicaprio siempre es símbolo de garantía.

Rafael Merino Isunza dijo...

Las vueltas de tuerca que van sucediendo a lo largo del film, fue lo que más disfruté.

The fool dijo...

Sexo desenfrenado sin bañarse una semana?? uh no, eso no suena apetitoso.

Cierto, haré una de Tarantino.

Y quién era en esta 'el clásico cliché del malvado con aires de intelectual que se avienta diálogos nietzscheanos'? ...
Me pierdo cuando veo a Mark Whatthefuck.

Coincido, Nora, la exploración de la identidad es lo que más me llama de las pelis gangsteriles.
Por otra parte esa es una de las muchas razones por las que no le encuentro sentido a las ganas de convertirse en uno de los 'integrados', pero claro, es todo un ritual social.

Así es Rafita, desde que Costello sale manchadote de sangre se empieza a poner trepidante la trama.

Salud!