martes, agosto 10

El origen. A Nolan lo que quiera.

De pronto despiertas con una idea nueva que se aferrará a ti (y no tú a ella, como podría creerse) como el más resistente de los virus. Luego ese virus se disfrazará de objetivo, así no lo resentirás tanto. Para cuando despiertes, ignorarás por completo que esa idea fue implantada por un grupo de extraños que invadieron tus sueños para lograr un objetivo. Ignorarás su comienzo. 

Esa casi imposible labor es el trabajo de los originistas, comienzonitas o ya de plano, incepcionistas (total, ninguna de las 3 palabras existe).

En pantalla veremos a DiCaprio, con la angustia dibujada en su baby face, asegurando que la implantación sí es posible. Y tras el sueño dentro del sueño dentro del sueño (contaron bien, fueron 3 niveles) vendrá el final que, para comodidad del espectador, es completamente abierto. Pero a estas alturas, eso a lo saben. Así que ahora mejor les contaré por qué decidí quedarme con el final gacho: 

La primera vez que leí La ruinas circulares de Borges, compartí con el protagonista su propósito por soñar un hombre con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad, luego caminé junto a él contra los girones de fuego y finalmente compartí el alivio, la humillación y el terror de haber comprendido el sueño. 

En El origen, Christopher Nolan, hace patente la influencia borgiana: laberintos e imposibles que rayan los límites de la mente. Eso me basta para aplaudirle. 

Efectos secundarios de El origen: 
Fantasear que cuando amaneciste teniendo una gran idea en realidad fue producto de una implantación, para luego caer en cuenta de que eso es darte demasiada importancia, pues tus progenitores no tienen un emporio y no has blindado tu imaginación. 

Excelente. 
Ya sé que todos la vieron, así que no tiene caso la recomendación de que NO se la pierdan, así que entonces les recomiendo que lean el cuento.

Lo bueno: La historia, todas las actuaciones. 
Lo malo: Eso de que ciertas cinépolis y cinemex no la estrenaron en la fecha prometida. 
Lo feo: Nada.


3 comentarios:

Miguel Lupián dijo...

Gran película. Gran director.
Imperdible.

Leliel dijo...

Les cuento el chisme completo?

Resulta que cuando la distribuidora (la Warner) calculo el bombazo que podría ser la pelicula en cuanto a recaudación, a diferencia del acostumbrado margen de ganancia de 65% exhibidora y 35% para la distribuidora, quisieron aplicar una un convenio mas "justo" y le pidio a las exhibidoras un trato del 50-50 para las primeras dos semanas, por lo que ni Cinemex ni Cinepolis aceptaron y las unicas que accedieron, PLUS la exclusiva de estrenarla una semana antes fueron Cinemark y Cinemas Lumiere.

Asi que los que perdieron fueron los asistentes por la falta de opciones de salas.

Luego les cuento que dijeron al respecto la directiva de Cinemex, por que por parte de la distribuidora no hubo pierde alguno, incluso ganaron mas ...creo que este es un tema para mi blog, ya no me extenderé acá.

Respecto a la pelicula ...ya la vi 3 veces =P

The fool dijo...

Como siempre, Podero$so caballero es Don Dinero.