viernes, julio 2

Cinema, mon amour

Si la memoria no me traiciona, fue por allá de 1998 cuando compré mi primera Cinemanía (durante tercero de secundaria acostumbraba Premiere). Entre el contenido más o menos acostumbrado, una sección me atrapó completamente: las críticas de La Zorra. Tal sección era bien amplia: dos páginas repletas de cavilaciones y análisis acerca de la película. El plus: ponía en perspectiva a los personajes consigo misma y con el respetable.

Yo, que desde entonces disfrutaba mucho mi tendencia por las chaquetas mentales y las preguntas y repreguntas, me volví una entusiasta lectora de las críticas y análisis cinematográficos, en las que he disfrutado, entre otras cosas, la deliciosa disección de los personajes de películas como Carácter y Fenómenos, entre otras.

Hace algunas semanas leí este artículo de Nicolás Alvarado, donde dice que: "Creo que la crítica cinematográfica es un género literario. No estaría completa la lista de mis textos favoritos de Guillermo Cabrera Infante si no incluyera varios de los que escribió sobre cine. Y tampoco sería exhaustiva la nómina de mis autores admirados si no figuraran en ella Emilio García Riera y Siegfried Kracauer.  En sus mejores avatares, un crítico fílmico es un ensayista que hace de una película mero pretexto para ofrecer una reflexión original sobre el arte y/o sobre la vida, bajo una forma conmovedora y memorable."


Coincido y lo aplaudo. Una lectura tan sabrosa como Cine o sardina de Guillermo Cabrera Infante nos da cuenta de la pasión que orilla al autor a preferir una función de cine sobre cualquier otra cosa, incluso, la comida. 

Afortunado hallazgo el que tuve con La Zorra, cuyas críticas me iniciaron en esta pasión tan hermosa, tan tirana.


3 comentarios:

Miguel Lupián dijo...

Buen artículo el de Nicolás. Me hubiera gustado leer las críticas de La Zorra. Y sí, en lo poco que he leído de Guillermo se nota la pasión por el cine.

Vito dijo...

o, yo veia peliculas hasta cierta edad que empece a mirar cine, eran los dialogos geniales los que llamaban mi atención y las escenas que logran transmitir lo que quiere el director. Nunca fui ni soy de los que leen criticas de cine ni de literatura ni de nada, lo que si puedo decir es que leo algunos libros de Francisco Sanchez por queme gusta su narrativa y concuerda con algunas cosas que yo ya había pensado como; que el cine mejicano le quedó pequeño a TIN-TAN, y que en los comienzos del cine mejicano se implanto el eterno femenino y por que me da el dato curioso de la pelicula QUE VIVA MEJICO... de Sergéi Eisenstein, dicen que nunca se filmara una pelicula tan genial como la que nunca se filmo, osea esa...
entonces me dedico a ver cine, sinceramente leeria criticas sobre directores que no conozco...
pero también soy amante del cine...
c´est magnifique...

The fool dijo...

Me hubiera gustado guardar alguna de esas críticas,por cierto.

Sí, Tin-Tan era uno de esos adelantados a su época.
En el cine mexicano había de dos: la sufrida, casta y buena o la simplemente aventurera, chale.