viernes, marzo 5

Vendrán lluvias suaves

En Zen en el arte de escribir, Bradbury aconseja leer poesía todos los días porque ejercita músculos que se usan poco, expande los sentimientos y los mantiene en condiciones óptimas. Dice, además, que la poesía es como las flores de papel japonesas, que a veces se abren en formas gigantescas. El escritor que lee poesía podría ver su escritura desplegándose de la misma manera.  


La escritura, dice, es una continua persecución de amores.


Cuenta que para hacer Vendrán lluvias suaves, uno de los relatos que conforman sus Crónicas Marcianas, se inspiró en el poema del mismo nombre de Sara Teasdale, escrito en 1920.: 


There will come soft rains.


There will come soft rains and the smell of the ground,
And swallows circling with their shimmering sound;

And frogs in the pool singing at night,
And wild plum trees in tremulous white;

Robins will wear their feathery fire,
Whistling their whims on a low fence-wire;

And not one will know of the war, not one
Will care at last when it is done.

Not one would mind, neither bird nor tree,
If mankind perished utterly;

And Spring herself when she woke at dawn
Would scarcely know that we were gone.



Ese relato, a su vez inspiró esta animación rusa ochentera, pero eso ya se los había platicado. 



4 comentarios:

Miguel Lupián dijo...

Pues a leer mucha poesía.
La animación es muy buena, si les hace justicia.

El Rufián Melancólico dijo...

Yo también creo que leer poesía ayuda a la prosa, se frasea distinto. Pero uno, tan indisciplinado, que rara vez se acerca a un poemario pa' ejercitar con dos que tres versos...

Chica Oso dijo...

Ah, de Vendrán lluvias suaves me gusta la versión de los austin tv

nimbemon dijo...

Eso: a leer poesía y a perseguir amores.
Un saludo, n.