lunes, julio 19

Ver para creer: poesía constitucional.


"Qué importante este Artículo en recursos,
así como en sus administraciones
pues exige honradez en sus acciones,
transparencia, eficiencia en sus transcursos.

Todo ha de manejarse por concursos
y también todo por licitaciones
y quien no lea bien sus condiciones
mejor será que apague sus discursos.

Los servidores públicos, cumplidos
han de portarse en estos territorios
con reglas y virtudes sostenidos

por atributos que les sean notorios;
debemos de evitar que estén surtidos
como hoy se encuentran nuestros reclusorios."

Álvarez Ponce de León, Griselda: Glosa de la Constitución en Sonetos. México, Edición Especial, México, 2004.


(Yo digo que eso más bien parece una calaverita). 

Porque no es lo mismo artículo que Artículo, sobre todo cuando se le pretende dar capital importancia. Por cierto, que dicho estilo de redacción le da señorío a unas palabras sobre otras aunque, en realidad, no exista razón para que lleven mayúscula. 

Lo mismo ocurre con aquellos que insisten en escribir Administración Pública Federal (como si deveras), aunque a estas alturas bien sabemos que se trata de la administración pública federal. 



viernes, julio 2

Cinema, mon amour

Si la memoria no me traiciona, fue por allá de 1998 cuando compré mi primera Cinemanía (durante tercero de secundaria acostumbraba Premiere). Entre el contenido más o menos acostumbrado, una sección me atrapó completamente: las críticas de La Zorra. Tal sección era bien amplia: dos páginas repletas de cavilaciones y análisis acerca de la película. El plus: ponía en perspectiva a los personajes consigo misma y con el respetable.

Yo, que desde entonces disfrutaba mucho mi tendencia por las chaquetas mentales y las preguntas y repreguntas, me volví una entusiasta lectora de las críticas y análisis cinematográficos, en las que he disfrutado, entre otras cosas, la deliciosa disección de los personajes de películas como Carácter y Fenómenos, entre otras.

Hace algunas semanas leí este artículo de Nicolás Alvarado, donde dice que: "Creo que la crítica cinematográfica es un género literario. No estaría completa la lista de mis textos favoritos de Guillermo Cabrera Infante si no incluyera varios de los que escribió sobre cine. Y tampoco sería exhaustiva la nómina de mis autores admirados si no figuraran en ella Emilio García Riera y Siegfried Kracauer.  En sus mejores avatares, un crítico fílmico es un ensayista que hace de una película mero pretexto para ofrecer una reflexión original sobre el arte y/o sobre la vida, bajo una forma conmovedora y memorable."


Coincido y lo aplaudo. Una lectura tan sabrosa como Cine o sardina de Guillermo Cabrera Infante nos da cuenta de la pasión que orilla al autor a preferir una función de cine sobre cualquier otra cosa, incluso, la comida. 

Afortunado hallazgo el que tuve con La Zorra, cuyas críticas me iniciaron en esta pasión tan hermosa, tan tirana.


viernes, junio 25

HE ♥ LUGARES COMUNES

Anónimo Hernández es un escritor que se sabe malo, feo y atarantado: confunde los nombres completos y correctos de las glorias literarias. En un revolvedero total de datos, recuerda haber leído Cien años de sobriedad, La muerte de Abstemio Cruz y El jardín de los cerezos que se trifulcan... hasta Shake Spears le suena a que debe ser primo de Britney Spears. 

El escritor malo parece tenerlo todo en contra: una vez limpia su apartamento para una entrevista y resulta que las señoritas entrevistadoras querían conocer la mugre y sociedad en que vive un escritor.  Y ni modo, se pone a conseguir unas buenas cucas. 

Un buen día se le ocurre crear a su personaje memorable: Escribator, el justiciero de la Literatura Universal, el defensor de las letras, cuya primer misión es destruir letreros tales como "Jugos y yogurs" (personalmente yo le agradecería que le diera una descarga a aquellos que escriben "haber si nos vemos").
  
Como casi todo escritor, si no es que todos, Anónimo entra en un taller literario para darle una manita a Escribator. Ahí, las dentelladas no se hacen esperar y la rudez innecesaria le saca de onda. Con las sugerencias dadas, su creación termina convirtiéndose en Aspirator: una simple aspiradora, compuesta con la palabra "aspirar": un artefacto doméstico que aspira a ser escritor y que, mientras tanto, tiene que tragarse toda la mugre. 
No cabe duda: Las estrellas lo iluminan al revés.

Los dejo con un fragmento de entrevista que Anónimo concedió en Tijuana, donde se encontraba dando un taller de Cómo ser un escritor malo:   

- Oiga, Malo, me gustaría preguntarle sobre el medio editorial de nuestro país...
- Sn uns hpócrtas... Nmás se publicn-ntrellos.
- Nuestro invitado afirma que, como todos sabemos, existen algunos grupúsculos, pero que vivimos en un ambiente democrático y... bello. 

*****
Apuntes de un escritor malo, de Mauricio Bares, Editorial NITRO/PRESS, es una sátira fluida y divertida del mundo literario. Se los recomiendo para pasar un muy buen rato en que inevitablemente recordarán a algún conocido que haya leído hasta las etiquetas de las latas de chiles jalapeños. 

Lo conseguí en la Feria del libro independiente en el fce y no aparece en el catálogo de Gandhi y El sótano, pero vale la pena que lo busquen. 

*****
Confieso que sólo Francisco Hinojosa me había hecho reír tanto. Mauricio Bares: soy tu fan. 



lunes, junio 7

ABEL

Una tarde, Abel sale del psiquiátrico de Aguascalientes de la mano de su madre. Al llegar a su casa, todo es silencio: Abel aún se niega a hablar. Sus hermanos, una adolescente y un niño de 6 años, apenas le hablan. Parecen temerosos de lo que pasó y lo que aún pueda pasar.

Durante la noche un cambio se gesta en nuestro protagonista: se lava los dientes con el cepillo de su padre y se pone su enorme pijama.

Al siguiente día Abel comienza a hablar de nuevo, asumiendo el papel del padre de sus hermanos y el esposo de su madre. A sus tiernos 10 años, Abel parece todo un señorcito.

Un buen día, el padre vuelve de su ausencia con justificaciones a medias. ¿Y usted quién es? Le pregunta Abel...

Abel, (Diego Luna, México, 2010) es una película como pocas: sugerente. No cae en el viejo truco del flashback y realmente lo vuelve innecesario de cara a la historia que nos cuenta. Los personajes están muy bien desarrollados y su contexto da para muchas charlas de sobremesa.

Hacía tiempo que no veía una obra donde, siguiendo lo que dice David Mamet en su libro Dirigir cine, sno caiga en el descaro de mostrar absolutamente todo al espectador. 

Espléndida. No se la pierdan. 

Lo bueno: En general muy buenas actuaciones. La sorpresa va desde lo bien parado que sale Jose María Yazpik, hasta el encanto, bien naturalito, de Abel y su hermano. 
Lo malo: Quienes haya visto J.C. Chávez, la peli anterior de Diego Luna, tal vez no tengan ganas de verlo de nuevo tras la cámara, pero créanme, esta vez lo hace muy bien. 
Lo feo: Nada. 


miércoles, junio 2

Un día cualquier en mi trabajo tercermundista

Tarde. Algún día de enero de 2010.

Yo.- Por cierto, ¿vamos a presentar panel este año en el Congreso? Lo digo para revisar las líneas temáticas y buscar ponentes que les interese el tema, además de Alex.
Él.- No tengo muchas ganas, van a hacerlo en República Dominicana, como el año antepasado.
Yo.- Ok.
Él.- ¿Te acuerdas que nos cayó huracán aquel año?
Yo.- Sí, y la organización no fue muy buena.

Tarde. Algún día de febrero de 2010.

Yo.- Me escribió Alex preguntándome queremos unirnos al panel que está empezando a armar.
Él.- Mmm, no sé, dejáme ver.
Yo.- ¿Me avisa? Nada más para decirle que no nos contemple.
Él.- Sí.

Tarde-noche. Ayer. Durante un día tenso, un día de furia. Él ha estado en su intenso neuro tono todo el día.

(Suena mi extensión telefónica.)
Él.- Oye me estaba acordando que ya era hora de que supiéramos de qué va a ser el panel que vamos a presentar este año, ¿ya sabes?, ¿ya te pusiste en contacto con Rogelio?
Yo.- No.
Él.- Bueno, pues escríbele para ponernos de acuerdo sobre qué vamos a presentar.
Yo.- ¿No era con Alex con quien íbamos a presentar el panel? Hasta nos preguntó, ¿se acuerda? Rogelio es el que no le hace caso a los correos.
Él.- Bueno, pues ponte de acuerdo con Alex AHORITA.
Yo.- Ok, pero primero tengo que terminar lo que hay que enviar hoy.
Él.- Mhm, bueno, bueno, termina y luego ves eso.


Nota: Para finales de mayo, yo había descartado lo de Dominicana, pero olvidé ese bonito detalle que suele tener mi jefe de dejar pasar MESES y luego pedirme las cosas para ese mismo instante. Que bonita organización. 

Pero bueno, sigo con la cuenta regresiva y dejo constancia de estas perlas por si a estas alturas del año que entra me dan ganas de rajarme.

jueves, mayo 27

Moon (the hardest thing to see is yourself)


En el futuro, la energía extraída de la tierra será un mal recuerdo ya que habrá sido sustituida por energía limpia de la luna que Industrias Lunar se encargará de traer para todos.

Hace casi tres años Sam Bell (Sam Rockwell), un empleado de tal empresa, alunizó y desde entonces ha estado cosechando esa energía. A sólo un par de semanas de su regreso a la Tierra, no para de pensar en que verá de nuevo a su esposa y a su hija pequeña, aunque últimamente ha comenzado a alucinar y a sentirse un poco mal. Menos mal que Gerty (en voz de Kevin Spacey), el robot amigable, ha sido programado para acompañarlo durante  su estancia en la luna con la única misión de ayudarlo. Ese día sale a cosechar y al  observar a una mujer, se distrae y choca.

Cuando despierta, Sam se encuentra acostado en el interior de la nave. Gerty se acerca y le dice que se está recuperando del accidente. El protagonista no recuerda nada y con trabajos se pone de pie. Claro, el choque debió lesionarle las piernas. Un mensaje de la compañía le dice que un equipo se prepara para ir a la luna y reparar la cosechadora.


Después de convencer a Gerty de que lo dejara salir, Sam encuentra la cosechadora accidentada y dentro de ella, otro Sam Bell.


Y justo ahí empiezaron los giros que me trajeron en un rush filosófico durante toda la película.

No sigo porque no se las quiero arruinar, pero uf uf uf, no se la pueden perder. 

Moon, es de esas películas que al final te dejan con los pensamientos revueltos, al mostrar que aún los mismos recuerdos y las mismas circunstancias, producen conciencias distintas, algunas más tendientes a rascar las aparentes verdades. 
Grandiosa de principio a fin. 

Por cierto, este es apenas en segundo largometraje de Duncan Jones, hijo de David Bowie. Habrá que seguirle la pista. 

miércoles, mayo 12

Foro Internacional de la Cineteca. Daniel y Ana.


Debo confesar que moría de ganas por ver actuar  a Darío Yazbek Bernal, en efecto, el hermano menor de Gael García que, por cierto, me pareció un pelín menos carismático, o tal vez sólo necesite actuar en una película menos mala.

Bueno ya, vamos a lo que nos truje.

La semana pasada empezó el Foro Internacional de la Cineteca, así que me lancé a ver Intimidades de una joven rubia y Daniel y Ana, para empezar.

De Intimidades de una joven rubia (Manoel de Oliveira, Portugal, 2009) ni me pregunten, es tan pesada y al final tan babosa que me dormí durante 30 de los 60 minutos que dura.

Daniel y Ana (Michel Franco, México, 2010), parecía una propuesta interesante: El desastre mental que sufren dos hermanos después de un secuestro sui generis.

Se las voy a contar para evitarles la pena de que la vean.

Resulta que este par de hermanos de clase alta no tienen ningún contratiempo en la vida y hasta son buenos amigos. Daniel va a la prepa, tiene una noviecita con la que no se ha acostado y se está preparando para correr un maratón. Ana va a la Ibero, está comprometida con su novio y se la pasa en los preparativos de la boda.

Un día, camino a su casa, los secuestran y los llevan a una casa donde los obligan a coger frente a una cámara. Ajá, todavía suena interesante, pero es justo ahí donde la peli empieza a descomponerse: el secuestrador haciéndola de director de cine porno es espantosa, combina o más bien confunde el tono amenazante con el amable en un diálogo como este: 'Mastúrbalo, Ana', 'Bésalo, Ana, con la boca abierta, bésalo más, ¿en qué quedamos?' (léase en el tono más acartonado posible).

Luego uno de sus chalanes casi se mete a cuadro durante la incestuosa filmación, como si no importara. No me chinguen, hasta en el porno hay calidad... Bueno, el caso es que una vez que cogen los regresan a la comodidad de la cajuela de su automóvil y lo dejan en una calle cualquiera. Entonces los chamacones regresan a su casa como si nada. 

Ana deja de ir a la escuela y rompe su compromiso. Daniel tampoco se aparece en la escuela y se refugia en las matinés. Y a partir de ahí, la película se va de hocico y sin meter las manos. 

A pesar de que la peli plantea la existencia de un hecho capaz de producir una transformación en los personajes, la caga estrepitosamente al convertir las reacciones de los personajes y todas las situaciones que los rodean en el argumento de una vil taranovela, como centrarse en que Ana ha roto su pitero compromiso '¿Y qué vamos a hacer con la boda?', 'No podemos devolverle el dinero', '¿Peleaste con Rafa?', para luego decir que siempre sí se casa... ¡Joder! Entonces la sinopsis debió ser: Después de ser secuestrada junto con su hermano, Ana decide romper su compromiso y guardar silencio, para después, darse cuenta de que sí está convencida de querer casarse. En realidad de eso se trata, lo demás parece paja hard.

Hay un momento en que la película se recupera, al dejar claro que el que de plano salió muy parado de la experiencia fue Daniel; sin embargo, es sólo un momento de claridad que después es opacado por lo que parecen gags tipo American pie. 

Una lástima, la historia daba para una buena exploración del lado oscuro, pero todo se queda en puras superficialidades. 

Daniel y Ana quedará en mi lista negra en la misma posición de deshonor que ocupa Quemar las naves. 

Lo bueno: Ver a Darío Yazbek. Y ya. 
Lo malo: Cuando sacas a casi todo el elenco de TV Azteca es obvio que las actuaciones van a estar de la chingada. 
Lo feo: Aparte de ser una mamada, la película usa música que la hace parecer pretenciosa y desentona asquerosamente.