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lunes, mayo 25

Disintegration


En estos días grises, lluviosos y disfrutables, nada como escuchar completito el Disintegration de The Cure. Soplarse el tráfico así, parece cosa de niños.

El disco abre con Plainsong. La llovizna choca contra los cristales, la atmósfera se torna un tanto triste: Sometimes you make feel like I living at the edge of the world, 'It's just the way I smile'. You said.

Luego la inolvidable Pictures of you: larguísima y melancólica, nos remite al amante que no encontró las palabras adecuadas para que el otro se quedara. Se lamenta: I've been living so long with my pictures of you, that I almost believe that the pictures are all I can feel.

Con la clásica Lovesong, se alegran los humores. Luego, Last dance prepara el escenario de una despedida congelada en el tiempo: Un sujeto lúgubre y una mujer casi arrepentida se preparan para un último baile al tiempo para recuerdar que nada permanece.

Luego está Lullaby, esa canción de cuna pesadillezca en la que Robert Smith hace gala de una voz suave y estremecedora, con la que narra la historia de un tipo que se encuentra en un cuarto oscuro, esperando aterrado el acercamiento de una araña with a candy stripe legs. Como una cíclica tortura sabe que diariamente es devorado y al siguiente día amanece consciente de que esa araña estará hambrienta de nuevo.

Fascination street te invita a una noche que no será de copas pero sí de perdición. Con Prayers for rain la lluvia disminuye de intensidad. Queda el rostro mojado: I deteriorate, I live, I dirt, And nowhere glows. Sólo queda esperar por la siguiente lluvia.

Vuelve a llover en The same deep water as you. Somos presa de la melancolía con aquel we shall be together.

Disintegration es mi favorita. Queda el sabor de extrañar lo que se ha ido, por más traicionero que sea, sin reclamos: I never said I would stay to the end. La marcas van, como siempre, más allá de lo palpable: Stains on the carpet and stains on the memory, songs about happiness, murmured in dreams when we both of us knew how the end always is.

Con Homesick se prepara el cierre. La música nos pone a tono con la tristeza, la voz, más desgarradora que otra veces, ruega: just one more. Cierra con Untitled. El inicio alegrón, disimula que irremediablemente vas a deriva en los ojos del fantasma, de rodillas y con las manos al aire, empujándote hacia su recuerdo de nuevo...


viernes, mayo 1

Ni feas ni interesadas

Platicábamos el otro día de que a las mujeres no se les permite ser feas, desarregladas ni nada por el estilo. Si son verdaderamente poco agraciadas, de menos tienen que estar aliñadas. Si son exitosas deben ser bellas o estar buenotas (típico caso de Elisa Salinas), ni pensar tener unos kilos de más porque parece que eso resta éxito, demerita la imagen (fuente: RH). Hay que tener de todo y hay que tenerlo bien puesto o hay que tener la cara bonita, o de menos, arregladita.

Por el contrario los hombres pueden ser feos-sexy, pueden ser llenitos y bien listos o atractivamente desarreglados. Pueden tener un deportivo y con eso basta, pueden tener poder y ya no necesitar más adornos. En caso de que aliñarse no sea lo suyo siempre pueden decir 'eso es para putos'.

El estereotipo de mujer guapa es muchísimo más homogéneo que el de los hombres que se pueden considerar atractivos o guapos, para ejemplo basta un botón: No existe el equivalente masculino para la rubia de categoría, simple y llanamente porque es mucho más difícil encuadrar el gusto de las mujeres en un patrón específico.

Por otra parte, los hombres tranquilamente pueden decir en un bar 'tal vieja está bien buena/ no tiene cerebro pero que buena está/ si así quedan todas las mujeres operadas, que se opere la mía'... y demás cositas similares.

No critico que observen esculturales cuerpos o admiren la habilidad de los cirujanos, el punto aquí es que pueden hablarlo con gran normalidad en cualquier plática y a nadie le sorprende. A todos nos parece normal y no los tildamos de idiotas, güilos o superficiales. En cambio, las mujeres que aceptan y proclaman estar muy interesadas en el dinero que tengan sus presas y que únicamente salen con sujetos que traen ciertos carros, son mal vistas, tachadas de putas-interesadas y cabeza hueca. Si eso es lo que les interesa, deben matizarlo diciendo que quieren a alguien que pueda darles estabilidad financiera para el futuro, pero de eso a decir 'si no tiene dinero de sobra no me interesa', ni pensarlo, aunque por dentro sea lo único que les interese. Entonces, las mujeres no podemos ser feas ni interesadas. Debemos ser bonitas y fijarnos en el gran amor que puedan darnos, ni modo de cambiarlos 'por tres monedas'.

No es que trate de hacer una apología de tan ventajosas jovencitas, simplemente observaba la disparidad en las críticas hacia uno u otro género. Porque en igual condición queda el 'es bien pendeja, pero está bien buena, además no la quiero para pensar' que el 'trae un carrazo del año, tiene casa propia, viaja y tiene dinero, a ver qué tantos regalitos le puedo sacar'.

Así que como siempre suelo reírme con mis amigos cuando dicen sus sabios adagios al ver mujeres pasar, también me reiré con las mujeres que se aprovechen de su dinero.